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De Quitilipi a Amsterdan: la educación argentina como opción de formación universitaria

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Siguiendo con la saga de notas de estudiantes de UNL Virtual que lo hacen desde el exterior, llegó el caso de Francisco Veuthey. En 2006 comenzó las tecnicaturas en Diseño Editorial y Producción de Cine y Video y, a pesar de hacerlo desde Holanda, sigue regularmente las dos carreras.

 



Francisco Luis Veuthey no es un hombre de quedarse quieto. Su relato viaja y vuelve desde su Quitilipi natal en la provincia del Chaco, a Brasil, país en que vivió durante dos años, y a Holanda donde desde hace 15 años se encuentra. Su vida -quedó plasmado- se condice con su relato (o viceversa).

Sobre la decisión de estudiar en una universidad pública y argentina Francisco fue claro. Entre argumentos esgrimió los relacionados a calidad, idioma y título oficial pero hay uno que justifica su relato y su vida: el deseo de “volver”. “Cuando uno vive tanto tiempo fuera del terruño, 17 años en mi caso y cuando se pasó por todas las etapas del desarraigo, volver a tomar contacto con el país natal es muy reconfortante. A los 41 de edad y a los 20 de desarraigo, hay una necesidad muy fuerte de reciclaje, en el sentido de retomar las cosas que tuviste que ir dejando por el camino. Estos estudios son una manera constructiva de volver”.

Francisco es estudiante desde el 2006 de las tecnicaturas en Diseño Editorial y Producción de Cine y Video. Llegó a la propuesta de UNL Virtual, “luego de una búsqueda de dos años en la red. Fue enorme mi sorpresa cuando descubrí las ofertas de UNL. Los planes de estudios me parecieron bastante completos, generadores de esa base humanística o teórica que no la podés encontrar en cualquier cursillo práctico de los tantos que abarrotan el mercado. Lo práctico lo podés aprender en talleres, o por internet, inclusive de un libro; lo difícil es encontrar aquella base fundamental de la formación, un ‘mentor’ que te guíe con la metodología adecuada. Eso te lo da la UNL”.

Su rutina de estudio

Haber iniciado dos carreras implicaron una toma de decisiones para Francisco, especialmente relacionadas a cuestiones laborales: “Priorizo estos estudios y llego a rechazar algunos trabajos pagos. Pero a veces ocurre lo contrario, no puedo rechazar una buena oferta, o algún viaje de trabajo al exterior, y eso retrasa mis estudios”.

En cuanto a su rutina de trabajo, Francisco se despierta temprano, y un día típico lo inicia con un mate cocido “¡con yerba argentina! -resalta- Si no estoy muy apremiado de tiempo, me tiro de lleno al estudio hasta al mediodía. Luego, si no tengo que trabajar –Francisco enseña, ilustra y traduce- vuelvo a estudiar a las 15 y hasta las 19 aproximadamente. Los sábados por la mañana también los dedico al estudio. Como sigo dos tecnicaturas al mismo tiempo, siempre hay tareas que hacer”.

Estudiar desde Holanda

Francisco se considera uno “de los tantos argentinos expulsados por las crisis económicas de finales de los ‘80 y principios del ‘90. Siendo profesor de inglés con mayor cantidad de horas a cargo en mi pueblo, trabajando a full, recuerdo que lloraba al recibir mi sueldo, por lo poquito que era”.

En ese momento, decide viajar a Brasil: “Viví dos años entre Salto y Sorocaba, ciudades del estado de San Pablo, donde trabajé para el Club Sorocabano de Esperanto y su programa radial en esperanto. Enseñaba esa lengua, hacía su boletín, que llegó a ser muy popular entre los esperantistas brasileños, redactaba y llevaba a cabo el programa radial. Un día apareció un anuncio en una revista esperantista sobre una vacante en la sede de la Asociación Universal de Esperanto, en Rotterdam. De los más de cien candidatos, tuve la suerte de ser uno de los dos finalistas y, nos invitaron a Holanda, para un período de prueba”.

Así fue que desde hace 15 años reside en Holanda y desde hace dos se forma a través de UNL Virtual. “En nosotros está el poder de generar la magia –asegura-. Creo firmemente que gran parte de la calidad de la formación que uno recibe depende del alumno. La universidad, sea presencial o virtual, puede hacer su parte elaborando materiales y tareas adecuados, proveyéndote del ‘esqueleto’, pero somos nosotros quienes lo debemos rellenar con músculos, sangre y piel. Yo paso muchas horas dedicado a estos estudios: investigo, veo tutoriales, consulto libros, posteo preguntas a foros especializados, cuando me sobran algunas monedas, compro algún libro sobre el tema, voy a ver buen cine a las cinematecas, visito exposiciones, entre otros”.

Con relación a la modalidad a distancia de UNL, Francisco relata su propia experiencia en cuanto a los materiales educativos, ya que el CEMED sólo los envía en el ámbito nacional a una dirección que estipula el estudiante residente fuera del país. 'Mi hermano –graficó Francisco- me los manda por correo certificado junto al código de envío. Por internet hago el seguimiento del paquete desde la página web del Correo Argentino. Generalmente el envío dura dos semanas hasta llegar a mis manos, a veces, más, por las aduanas”.

Asimismo, en cuanto al cursado, Francisco remarca la figura del “coordinador porque es realmente útil, ya que nos responde en el momento sobre cuestiones que nos apremian. Es muy reconfortante saber que hay amabilísimas coordinadoras como Alicia Follonier y Adriana Sarricchio del otro lado de la red, en quienes podés percibir un genuino interés por orientarte. También me encanta que haya gente joven como jefes de trabajos prácticos. A veces intercambio algunas palabras con ellos: una me menciona que conoce Holanda, otro pregunta si sigue haciendo frío, etc. Son pequeñas cositas, detalles, que rompen el hielo, que acortan las distancias”.

De todos modos, resalta que “los resultados serían aún mejores si nos comunicáramos más entre compañeros. Los espacios de los diferentes módulos nos proveen de un foro y un chat, pero no los estamos utilizando. Son espacios en blanco. A veces pienso que, como los compañeros viven el país, en su salsa, tal vez no sientan los mismos deseos de comunicación que siento yo”.

A la (corta) distancia

“Pienso que los argentinos debemos sentirnos orgullosos de poder contar con una universidad como la UNL, que tiene una oferta educativa a distancia tan amplia, modelo en el mundo hispano”, asegura Francisco, quien finalmente remarcó que “para mucha gente que estamos tan lejos, esta obra representa mucho, es la única posibilidad de acceder a la universidad. ¿No es maravilloso, que desde Holanda pueda intercambiar impresiones y opiniones sobre una película con una erudita profesora santafesina?”, concluyó.

 

Foto gentileza: Pasquale Zapelli

 


 

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